Categoría: Ventas y negociación

  • Cómo negociar con proveedores cuando tu empresa tiene problemas de liquidez

    Cómo negociar con proveedores cuando tu empresa tiene problemas de liquidez

    El peor momento para conversar con un proveedor suele ser después de incumplirle y dejar de contestar el teléfono. En ese punto, la relación ya perdió una parte de su activo más importante: la confianza. Cuando aparecen dificultades de liquidez, muchos empresarios guardan silencio esperando cobrar una factura que se retrasa. Mientras tanto, la obligación no desaparece.

    Negociar a tiempo no garantiza que el proveedor acepte nuevos plazos. Pero llegar con números claros, una propuesta viable y disposición a cumplir ofrece una posibilidad más seria que improvisar excusas el día del vencimiento.

    Diagnostica antes de pedir paciencia

    Haz una relación de todas las cuentas por pagar: proveedor, monto, fecha contractual de vencimiento, importancia del suministro y consecuencias de un retraso. Contrástala con los cobros razonablemente esperados. No proyectes como seguros ingresos que dependen de una venta todavía no confirmada.

    Después distingue las causas. Un cliente grande paga tarde; tu inventario rota con lentitud; los costos aumentaron; o cada producto vendido deja un margen insuficiente. Las primeras situaciones podrían requerir reordenar el calendario financiero. La última no se arregla solamente con más plazo: necesita corregir el modelo de negocio.

    Lleva una propuesta, no una solicitud vaga

    En lugar de pedir «otro mes», plantea un calendario con fechas y montos. Por ejemplo: abonar $2 millones esta semana y saldar $3 millones en dos pagos durante los treinta días siguientes, sujeto a la aceptación del acreedor y a lo que realmente permita la caja. Explica de dónde saldrán los recursos y qué información podrás compartir para hacer seguimiento.

    No prometas lo que no controlas. Si dependes de una factura vencida que tu cliente todavía discute, es mejor presentar escenarios y alternativas que anunciar una fecha como si fuera segura. La precisión puede resultar incómoda, pero protege la credibilidad.

    Negociar no es trasladar el riesgo sin hablarlo

    El proveedor también paga salarios, impuestos y otras compras. Extenderte crédito puede deteriorar su operación. Escucha sus límites; considera pagos parciales, cambios en volúmenes futuros, entregas escalonadas o condiciones de contado para pedidos nuevos. La solución debe ser aceptable para las dos partes y quedar formalizada cuando modifique obligaciones contractuales.

    Si las dificultades son estructurales o existe riesgo de insolvencia, conviene buscar asesoría contable y jurídica. Los acuerdos privados no sustituyen las obligaciones legales ni los procedimientos aplicables. Tampoco todo acreedor tiene margen para modificar sus condiciones.

    Una lección sobre negociar desde la fortaleza

    El módulo de ventas y negociación de Cómo administrar desde el caos examina el valor de conservar liquidez y opciones, ilustrado con decisiones empresariales de Carlos Slim. Para una empresa pequeña, el equivalente no es imitar grandes adquisiciones: es evitar que una urgencia de caja te obligue siempre a aceptar la peor condición disponible.

    Prepara dos presupuestos: uno con los plazos actuales y otro con la renegociación propuesta. Verifica si el segundo permite atender los pagos sin abrir un hueco mayor el mes siguiente. Lleva por escrito los acuerdos, responsables y fechas. Si no has realizado esa proyección, empieza por nuestro ejercicio de flujo de caja. No todas las conversaciones difíciles se ganan, pero la falta de preparación casi siempre las empeora.

  • Qué hacer cuando bajan las ventas de tu negocio: cinco decisiones antes del descuento

    Qué hacer cuando bajan las ventas de tu negocio: cinco decisiones antes del descuento

    Una semana floja puede explicarse por el calendario. Tres meses de caída piden una investigación. Entre ambos extremos hay empresarios que reaccionan de la misma manera: publican una promoción, reducen precios y esperan que el movimiento regrese. Algunas veces funciona. Otras, venden más unidades, trabajan el doble y conservan menos dinero.

    La primera obligación cuando las ventas bajan es descubrir qué está cambiando. No todos los problemas comerciales tienen origen en el precio. Puede haber menos visitantes, una tasa de conversión más baja, clientes que no regresan o un producto que dejó de resolver lo que prometía.

    Primera decisión: separar volumen, precio y frecuencia

    Compara períodos equivalentes, no un diciembre con un febrero cualquiera. Observa cuántas compras hubo, cuál fue el valor promedio y cuántos clientes repitieron. Si vendiste 100 veces a $80.000 y ahora 80 veces a $80.000, el descenso proviene del número de transacciones. Si las compras se mantuvieron pero el tiquete cayó, necesitas investigar otra causa.

    Los datos no reemplazan las conversaciones. Pregunta a clientes que dejaron de comprar por qué eligieron otra alternativa o aplazaron la compra. Evita preguntas que sugieran la respuesta, como «¿verdad que se fue porque estaba caro?».

    Segunda y tercera: revisar la oferta y su margen

    Una tienda puede insistir en productos de poca rotación mientras se agotan los que sus clientes buscan. Mira qué se vende, qué se devuelve y qué permanece inmóvil. Ajustar el surtido suele exigir menos dinero que una campaña publicitaria nueva.

    Antes de descontar, calcula el margen de contribución. Si el producto cuesta $30.000 por unidad y se vende a $50.000, deja $20.000 para cubrir costos fijos. Con un descuento de $5.000, deja $15.000. Para obtener la misma contribución total que antes, necesitas vender un tercio más de unidades. ¿Existe esa demanda? ¿Puedes atenderla sin aumentar otros costos?

    Cuarta: recuperar clientes existentes

    Revisa pedidos incompletos, cotizaciones sin respuesta y compradores que dejaron de aparecer. Un mensaje útil no consiste en perseguirlos con ofertas: pregunta si el producto cumplió su propósito, si hubo demoras o si las condiciones cambiaron. El servicio posterior a la venta puede revelar una falla que ninguna pauta digital resolverá.

    En el módulo de marketing de Cómo administrar desde el caos, la propuesta de valor ocupa un lugar central. Una marca pierde terreno cuando la experiencia real deja de sostener aquello por lo que la eligen. Antes de incrementar la publicidad, comprueba que la promesa se cumple.

    Quinta: ejecutar pruebas pequeñas

    Escoge una hipótesis por semana: cambiar la presentación, mejorar tiempos de respuesta o volver a contactar cotizaciones pendientes. Define de antemano qué resultado indicaría mejora. No alteres simultáneamente precio, producto y publicidad; así nunca sabrás qué movió las ventas.

    Si las ventas caen mientras los costos fijos permanecen, necesitas además calcular tu punto de equilibrio. La decisión comercial y la financiera son inseparables. El objetivo no es llenar el local a cualquier costo: es recuperar clientes sin poner en riesgo la continuidad del negocio.